“Por una ley de semillas viable”: multiplicadores piden ser parte del debate para actualizar el marco normativo
04 de Noviembre de 2026
En el marco del controversial debate que se ha dado a lo largo de este año para poder finalmente lograr una nueva ley de semillas, los semilleros multiplicadores salieron a pedir que se los considere dentro de la discusión para “lograr un verdadero equilibrio” que incluya a toda la cadena en la discusión
Así lo expresó la Federación de Distribuidores de Insumos Agropecuarios (FEDIA) en el marco del lanzamiento de una campaña nacional para impulsar el mayor uso de semilla fiscalizada.
“La Federación junto a sus cámaras regionales manifiestan la necesidad de ser convocados como miembros de la cadena para analizar el futuro de una nueva Ley de Semillas”, indicó FEDIA en un comunicado.
EL DEBATE DE LAS SEMILLAS
Puntualmente, la campaña digital de FEDIA apunta a la concientización sobre la relevancia estratégica del uso de la semilla fiscalizada.
La iniciativa reúne a sus seis cámaras socias representativas de las principales regiones
productivas del país:
- La Cámara Empresaria de Distribuidores de Agroquímicos, Semillas y Afines Bonaerense (Cedasaba)
- La Cámara Empresaria de Distribuidores de Agroquímicos y Semillas y Afines de Córdoba (Cedasac)
- La Cámara de Distribuidores de Agroquímicos de Tucumán (Cadiat)
- La Cámara Empresaria Pampeana de Insumos Agropecuarios (Cepia)
- La Cámara Empresaria de Proveedores de Insumos Agropecuarios de la Provincia de Santa Fe y Entre Ríos (Cepial)
- La Cámara Empresaria de Agroquímicos y Afines de Mendoza (Ceamen)
Bajo el lema “Semillas fiscalizadas, seguridad y calidad desde el origen”, la campaña visibiliza la rigurosa tecnología, planificación, seguimiento, cosecha, clasificación y preparación final de la semilla.
“Estos procesos, fiscalizados por el Instituto Nacional de Semillas (INASE), aseguran atributos clave como la identidad varietal, pureza física, sanidad y calidad fisiológica superior”, repasó FEDIA.
La campaña, que estará compartiéndose en las redes sociales de la Federación y sus Cámaras, busca generar conversación en los ámbitos agropecuarios, reafirmando que invertir
en semilla fiscalizada es asegurar la rentabilidad y la competitividad futura del agro.
“TENEMOS QUE SER PARTE”
Pero, a su vez, como se mencionó, la campaña busca poner en agenda la necesidad de una mesa de debate, análisis y propuesta para el surgimiento de una nueva ley de semillas, en la que participen todos los eslabones de la cadena: obtentor, semillero-multiplicador, productor y Gobierno.
“El Gobierno dice que está hablando con los semilleros y los productores, pero con quien realmente está hablando es con los obtentores, que son los generadores de la genética. Como semilleros multiplicadores tenemos que ser parte de la mesa de análisis y debate, ya que tomamos riesgos y somos los que garantizamos la distribución”, subrayó Gabriel González, presidente de FEDIA.
Y agregó: “Somos la conexión entre los obtentores y el productor. Y hoy no estamos siendo parte de la discusión”.
“La industria ha demostrado vocación de diálogo”: semilleros redoblan la presión por una nueva ley
FEDIA recordó que hoy en la Argentina el uso de semilla fiscalizada en autógamas varía según el cultivo (trigo o soja), ubicándose en soja para la campaña 2025-2026 en un 19,16% según el INASE.
“Es una cifra con un enorme potencial de crecimiento al compararnos con potencias agrícolas como Brasil o Estados Unidos, donde la adopción de semilla certificada supera el 70% o 90%, respectivamente. Cerrar esa brecha nos permitirá dar un salto de competitividad y potencial productivo”, destacó Diego Villafañe, miembro de Cadiat.
En tanto, en representación de las cámaras, sus respectivos presidentes, Mariano Malmierca (Cadiat), Diego Napolitano (Cedasaba), Luis Mulatero (Cepia), Horacio Fernandez (Cepial), Nicolás Zazu Valle (Cedasac) y Daniel Merlo (CeaMen) remarcaron la importancia de la mirada integral del sector y coinciden en que “el uso de semilla fiscalizada responde a una responsabilidad de siembra en dos frentes claves: el comercial, porque garantiza un mercado transparente de calidad y legal; y el medioambiental, porque asegura procesos sanos y trazables que cuidan la sustentabilidad de los suelos a largo plazo”.
Sin embargo, al analizar la cadena del negocio semillero —integrada por el obtentor (quien inventa y diseña una nueva variedad de planta), el semillero multiplicador/distribuidor (quien multiplica la genética, siembra a gran escala con procesos que garantizan calidad y vende en bolsa certificada), y el productor—, desde FEDIA insisten en alertar que no son incorporados en las negociaciones normativas actuales.
“El riesgo agronómico para producir semilla es muy alto”, expresó Pablo Bertone, vicepresidente de FeDIA, y agregó: “Queremos reconocer al obtentor, pero en una ley de semillas tienen que sentarse todos los eslabones de la cadena para encontrar un punto de equilibrio para que el sistema funcione”.
“Dentro del planteo de un modelo productivo tenemos que lograr mayor y mejor productividad, y eso se hace haciendo más volúmenes y bajando los costos”, concluyó.