“La agroindustria necesita eliminar distorsiones y consolidar el acceso a mercados internacionales”
14 de Abril de 2026
En el Centro de Convenciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), la presidenta de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (Amcham), Mariana Schoua, fue la encargada de abrir una nueva edición del AmCham Summit, uno de los encuentros anuales de negocios más importantes de la Argentina.
Y lo hizo con un discurso claro y conciso, en el que el resumen fue: un elogio al proceso de reformas que viene haciendo el Gobierno para estabilizar la macroeconomía, pero un pedido para avanzar hacia el paso siguiente, que es el “desarrollo que transforma”.
Precisamente, el lema elegido por Amcham para esta edición fue “Una Argentina federal en desarrollo” y Schoua habló de construir un “federalismo productivo y no solo administrativo”, en lo cual el agro cumple un rol clave.
Al respecto, la ejecutiva hizo un pedido puntual: “La agroindustria, que genera más de la mitad de las exportaciones argentinas, necesita eliminar distorsiones y consolidar el acceso a mercados internacionales”, resaltó.
LA APERTURA DEL AMCHAM SUMMIT
Schoua inició su discurso asegurando que Argentina está “en un momento bisagra”, donde “se empieza a dejar atrás una lógica de supervivencia para volver a discutir desarrollo”.
“Ese cambio no es menor: durante años, el debate estuvo centrado en cómo estabilizar; hoy, por primera vez en mucho tiempo, tenemos la oportunidad de discutir cómo crecer. Ese cambio redefine prioridades, decisiones y responsabilidades”, subrayó.
La empresaria repasó que el país arrastra décadas de inestabilidad macroeconómica, inflación crónica, déficit fiscal persistente y bajos niveles de inversión, lo que se traduzco en 15 recesiones en los últimos 70 años, que generaron que cerca del 35% de los argentinos viva hoy en situación de pobreza.
En este punto fue que elogió el cambio de escenario en la macro, con la corrección del déficit f iscal, la desaceleración de la inflación y la normalización de variables clave que “empiezan a reconstruir condiciones básicas para el funcionamiento de la economía”, destacó.
Acto seguido, hizo foco en que ahora el paso siguiente es pensar cómo usar esa estabilidad como plataforma de despegue económico.
“Hay algo que podemos decir con claridad: la estabilidad ordena; el desarrollo transforma. La estabilidad es condición necesaria, pero no suficiente. El desafío de esta etapa es transformar la estabilización en crecimiento sostenido, inversión productiva y generación de empleo formal. Argentina tiene con qué hacerlo. Cuenta con recursos naturales estratégicos, capital humano de calidad y una base productiva diversificada”, enumeró.
LA INSERCIÓN INTERNACIONAL, UN PUNTO EN CONTRA
Sin embargo, Schoua indicó como un punto en contra la inserción internacional de Argentina: citó que nuestro país exporta apenas el 14% del PBI, mientras que otros orígenes comparables duplican ese nivel.
Pero desde el punto de vista de AmCham, Argentina no quedó fuera del mundo por falta de capacidades, sino por falta de condiciones.
“Por eso, avanzar hacia el desarrollo implica tomar decisiones. Y algunas de esas decisiones ya comenzaron. Se han dado pasos en materia de respeto a la propiedad intelectual, condición clave para la innovación y la inversión de largo plazo, y en la transición hacia un sistema laboral más moderno, orientado a la formalización y alineado con las nuevas dinámicas productivas”, continuó con los elogios.
No obstante, dijo que hace falta avanzar más, por ejemplo, con “una reforma fiscal profunda que reduzca la presión impositiva sin comprometer el equilibrio fiscal, avanzando hacia un sistema tributario progresivo, simple y sin superposición de tributos”.
“La simplificación no es un tecnicismo: es una decisión de competitividad. Sin inversión no hay desarrollo, y sin reglas claras no hay inversión. A esto se suman desafíos estructurales que requieren un abordaje coordinado: costos logísticos elevados, brechas en infraestructura y limitado acceso al crédito”, completó.
“El desarrollo es inclusión, es empleo formal, es movilidad social. Y también es responsabilidad. El sector privado tiene un rol central en este proceso”. Así abrió nuestra presidente, @MarianaSchoua, el #AmChamSummit 2026. Un llamado a potenciar los sectores estratégicos como… pic.twitter.com/xYocGSoILx
— AmCham Argentina (@AmChamArgentina) April 14, 2026
INFRAESTRUCTURA, LOGÍSTICA Y FEDERALISMO
Asimismo, Schoua puso el foco en la agenda de infraestructura y logística, y mencionó que exige una articulación efectiva entre Nación y provincias, porque representa, al mismo tiempo, una oportunidad concreta para canalizar inversión privada en proyectos estratégicos de escala.
“En la medida en que el país consolide el proceso de estabilización macroeconómica, fortalezca la previsibilidad regulatoria y eleve la calidad institucional, se profundizará la confianza de los mercados. Ese proceso permitirá ampliar el financiamiento disponible y reducir el costo del capital, generando mejores condiciones para la inversión productiva”, afirmó.
De todos modos, insistió en que “el desarrollo tampoco ocurre por inercia”, porque “requiere coordinación, visión compartida y alineación de incentivos”.
En ese marco, consideró que el federalismo pasa a ser un eje central y obliga a progresar en el modelo que está emergiendo en la Argentina y que plantea una nueva dinámica: provincias con mayor protagonismo, mayor responsabilidad y mayor necesidad de competir por inversiones.
“Ese es un cambio relevante. El desafío es construir un federalismo productivo. Un federalismo que no sea solo administrativo sino orientado al desarrollo. Un federalismo donde cada región pueda desplegar su potencial, pero dentro de una estrategia país. Esto implica avanzar hacia reglas más homogéneas, mayor previsibilidad fiscal y una coordinación efectiva entre Nación y provincias que permita atraer inversiones, evitar distorsiones y potenciar las capacidades regionales”, añadió.
Y enfatizó: “Porque sin una estrategia común, el federalismo puede fragmentarse. Pero con alineación, puede convertirse en un motor de desarrollo”.
LA DISCUSIÓN “SECTOR POR SECTOR”
Fue en este punto en que la presidenta de AmCham hizo mención al agro y a otros sectores estratégicos de la economía, porque aseguró que el Summit “propone discutir estos temas desde una perspectiva concreta, sector por sector, porque el desarrollo ocurre en la economía real”.
Puntualmente, subrayó:
- La agroindustria, que genera más de la mitad de las exportaciones argentinas, necesita eliminar distorsiones y consolidar el acceso a mercados internacionales.
- La energía, donde el país tiene una oportunidad única de convertirse en un proveedor global en un contexto de demanda sostenida, volatilidad internacional y búsqueda de proveedores confiables.
- La minería, que puede triplicar exportaciones y transformar economías regionales en la próxima década.
- La salud, como base del desarrollo humano, donde la innovación y un marco adecuado son claves para mejorar el acceso y la calidad del sistema.
- Y la infraestructura, que sigue siendo la condición necesaria para que todo lo demás suceda. Porque sin integración física, no hay desarrollo federal posible.
LA RELACIÓN DE ARGENTINA CON EE.UU.
En el tramo final de su alocución, Schou sentenció que “no alcanza con invertir: hay que invertir mejor; no alcanza con crecer, hay que crecer de manera sostenible; y no alcanza con generar valor: hay que generar valor que llegue a toda la sociedad”.
“El desarrollo es, en definitiva, una construcción colectiva. Requiere un Estado que ordene, que garantice reglas claras y que impulse las reformas necesarias. Y requiere un sector privado que invierta, innove, sea eficiente y asuma el desafío de ser protagonista. En este camino, la inserción internacional es clave. Argentina no puede desarrollarse de espaldas al mundo. Necesita integrarse, ampliar mercados y participar activamente en las cadenas globales de valor”, reiteró.
Y en ese proceso, consideró que la relación con Estados Unidos es estratégica. “Como socio comercial, inversor y aliado en innovación, tecnología y energía, fortalecer ese vínculo implica acelerar nuestras oportunidades de desarrollo”.
“Hoy, la Argentina tiene una oportunidad concreta. Tal vez una de las más claras en décadas. La oportunidad de pasar del potencial al desarrollo. La oportunidad de convertir estabilidad en crecimiento. La oportunidad de transformar recursos en bienestar. El desarrollo no es automático. No es inmediato. Pero es posible. Y es, sobre todo, una decisión. Desde AmCham Argentina creemos que este es el momento de asumirlo con responsabilidad, con visión de largo plazo y con vocación de construir consensos duraderos. Porque la estabilidad ordena. Pero es el desarrollo el que transforma. Y una Argentina federal en desarrollo no es una consigna. Es una decisión”, concluyó.