Día del Ingeniero Agrónomo: el desafío de la formación en la era de la IA y las habilidades blandas

06 de Agosto de 2026

Como cada 6 de agosto, este jueves se está celebrando en Argentina el Día del Ingeniero Agrónomo, del Médico Veterinario y, en general, de la Enseñanza Agropecuaria.

Y probablemente no haya mejor lugar para hacerlo que el Congreso Aapresid, que reúne a miles de agrónomos en la ciudad de Rosario.

En ese marco, y aprovechando la efeméride, la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) incluyó en la agenda de paneles uno muy relevante precisamente para debatir el presente y futuro de la producción agropecuaria en nuestro país, bajo una perspectiva académica.

Cabe recordar que es un tema que desde Infocampo se ha venido abordando en profundidad con una serie de entrevistas que comenzaron a fines del año pasado, enfocadas precisamente en los problemas y desafíos de la inserción laboral de los ingenieros agrónomos, con zonas donde hay déficit de estos y otras donde faltan oportunidades.

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DÍA DEL INGENIERO AGRÓNOMO: SENTIDO CRÍTICO

“¿Cómo formamos a los profesionales para los desafíos del futuro?”, fue la pregunta y eje en el que se basó una conferencia moderada por la doctora en Ciencias Sociales, licenciada en Ciencias de la Educación y docente e investigadora en la Universidad de Buenos Aires (UBA), Sandra Ziegler, y que contó con la presencia de los decanos de las tres facultades de ciencias agropecuarias más grandes del país: Adriana Rodríguez (FAUBA-Buenos Aires), Jorge Dutto (FCAUNC-Córdoba) y Pablo Palazzesi (FCAUNR-Rosario).

Ziegler abrió el juego y anticipó los temas que iban a ser luego la base del debate: la extensión de las carreras que muchas veces aleja a los jóvenes; la emergencia y explosión de la inteligencia artificial, con sus oportunidades, pero también amenazas; y la necesidad de desarrollar habilidades blandas como un aspecto inherente a la profesión.

Rodríguez fue la primera en tomar el micrófono y apuntó directo hacia el tema de las habilidades blandas como un punto clave a mejorar dentro de la enseñanza agropecuaria.

“Nuestras profesiones tienen necesariamente que interactuar con otras profesiones o perfiles. Enfrentamos problemas muy complejos, que van más allá solo de los cultivos, que involucran cuestiones ambientales y sociales, entonces se necesita el diálogo y escucha activa con otros profesionales”, resumió.

En tanto, subrayó que la clave es transmitir a los estudiantes la generación de sentido crítico, para saber aprovechar la sobreabundancia de información para la toma de decisiones.

“Hoy la información está por todos lados, está al alcance del teclado, no hay que saberse la dosis exacta de un principio activo como cuando nosotros éramos jóvenes. Entonces, la capacidad debe apuntar a saber discernir la calidad de esos datos: cómo los entendemos, los analizamos, los usamos para hacer un diagnóstico más preciso y concreto del problema”, indicó Rodríguez.

Y sintetizó: “Combinar el sentido crítico con la ética profesional”.

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DÍA DEL INGENIERO AGRÓNOMO: LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Por su parte, el cordobés Dutto, quien también es presidente de la Asociación Universitaria de Educación Agropecuaria Superior (AUDEAS), tomó la palabra con relación al desembarco de la inteligencia artificial, tanto en la enseñanza de la agronomía como en su aplicación diaria en la práctica.

“En nuestras instituciones nos interpelamos permanentemente sobre cómo integrar la IA. El objetivo es integrarla como una herramienta, porque por ejemplo puede interpretar mucho más rápido un plan de suelos o analizar imágenes satelitales y darnos una respuesta”, ejemplificó Dutto.

No obstante, coincidió con Rodríguez es que la clave es el pensamiento crítico sobre esos datos: “Hay que verificar el criterio que usó la IA sea razonable, interpretarlo, porque nosotros damos respuesta a ecosistemas en los que hay humanos, personas, no son cuestiones lineales. Una respuesta que me arroja la IA no se puede aplicar masivamente a cualquier situación o entorno productivo, ambiental o social”, subrayó.

DÍA DEL AGRÓNOMO: LA ACTUALIZACIÓN CURRICULAR

En este contexto, un problema con el que se encuentran a menudo las autoridades académicas es la dificultad para actualizar de manera veloz las currículas.

Palazzesi recordó que, por ley, la carrera de agronomía tiene el mismo estatus, por ejemplo, que la de medicina: se considera que tiene responsabilidad pública, porque maneja ambiente, alimentos y agua.

Por ese motivo, no puede escapar de un corset normativo que implica un mínimo de entre 3.500 y 3.800 horas de cursado, que implican una duración teórica de la carrera de cinco años.

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Y el otro factor relevante es que, para poder modificar un plan de estudios, hay que esperar como mínimo a que haya egresados de ese plan: es decir, si por ejemplo una persona empezó este año con un plan, el mismo no se puede modificar hasta que egrese, lo que sería como mínimo en 2031, y a partir de allí avanzar con los cambios, que los tiene que aprobar la CONEAU.

En un contexto de transformaciones permanentes a través de la tecnología, esos plazos rápidamente se vuelven obsoletos, y por eso Dutto aportó que la estrategia que están siguiendo es incrementar la cantidad de asignaturas optativas, que les permite ser más flexibles en la incorporación de nuevos contenidos.

Para Palazzesi, el tema es que “el estudiante de hoy no es lo mismo que hace 20 años” y bromeó con que la relación “culo sobre silla” es fundamental para acabar la carrera a tiempo.

“Tenemos que hacer los primeros años de matemática, física, química, que sean más prácticos, para que los jóvenes no se alejen. Y también una mea culpa los docentes, somos agregadores seriales de contenidos”, enfatizó.

Rodríguez coincidió: “Las carreras son largas y eso es inevitable. La cuestión es cómo damos los contenidos, el proceso de enseñanza. A través de una práctica todo es mucho más eficiente en tiempo, esfuerzo y resultado. Y en un contexto en que se puedan poner en juego estas cuestiones aledañas que tienen que ver con las actitudes”.

También insistió en que “la principal herramienta a formar a futuro es lo actitudinal, la capacidad de ser empático, construir con el otro, escuchar, la discusión para enriquecer, una mirada integral, y que enriquezca el conocimiento de cada humano”.

Para Dutto, en tanto, otra forma de graficarlo es “ya no solo ver de la tranquera para adentro, sino hacia afuera: las personas, su contexto económico y ambiental, y el intercambio con otros equipos, interdisciplinario, formar en emprendedurismo”.

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Palazzesi finalizó: “El trabajo en equipo es lo que sí o sí va a ser la actitud de seguir. Todos estamos fascinados con la IA, pero al fin y al cabo es ciencia y matemática avanzada, de un nivel muy alto. Por eso hay que seguir aprovechando cada uno de los espacios que da la universidad”.

Fuente:   InfoCampo