La rentabilidad lechera se sigue desplomando y tambos advierten que hay que revertirlo “a la brevedad”
26 de Febrero de 2026
Por cada litro de leche que produjo un tambero en Argentina, perdió casi $ 20 en enero, de acuerdo con el informe mensual de rentabilidad sectorial que elabora el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).
Esto es a partir de un precio promedio nacional de la leche entregada en tranquera de $ 479,83 en el primer mes del año, contra un costo promedio calculado en $ 499,32.
Es decir, una rentabilidad negativa del 1,4%, que profundiza el “rojo” en que entró el negocio hace tres meses, luego de hilar casi dos años de números positivos.
Incluso, el tobogán está siendo abrupto, porque esta rentabilidad negativa es la peor desde enero de 2024.
Y empeora si se tuviera en cuenta, como mide el OCLA, una rentabilidad exigible al capital invertido del 5%: allí, cada tambo debería percibir $ 566,68, es decir, casi $ 90 más por litro.
El número, visto de manera unitaria, parece bajo, pero hay que recordar que cada tambo en Argentina produce alrededor de 4.000 litros diarios, por lo que -de manera teórica- está perdiendo $ 80.000 por jornada ($ 2,4 millones mensuales) para poder alcanzar al menos los costos y más de $ 300.000 ($ 9 millones) para llegar a la rentabilidad ideal para la cadena.
CRA, duro contra la industria láctea: “Se beneficia a costa de quienes sostienen la producción”
LOS TAMBOS, A LA ESPERA DE MEJORES PRECIOS
Cabe mencionar, además, que este panorama pega con más fuerza en los tambos más pequeños, producto de que “las mayores escalas de producción normalmente vienen acompañadas de mayor y mejor uso de tecnologías de insumos y procesos, también conducen a una mayor productividad y eficiencia que se ve reflejada en los resultados económicos obtenidos”, explica OCLA.
De este modo, si bien el promedio general da una pérdida de 1,4%, no es lo mismo en los tambos chicos (1.761 litros diarios), donde la tasa negativa trepa a 2,55%; en los medianos, donde se ubica en 1,94%; y los grandes (8.830 litros), a donde hay una ganancia de 1,14%.
De cualquier manera, todos los estratos, salvo un par de meses puntuales, vienen con tendencia decreciente en las tasas de rentabilidad en los últimos 17 meses y la clave de esto es el retraso de los precios que cobran los productores.
En el último año, por ejemplo, el valor pagado por las usinas lácteas por la leche entregada en tranquera apenas subió 7,7%, contra una inflación minorista del 32,4%, una mayorista del 26,4% y un incremento de los costos productivos del 19,5%.
Bajo este escenario, en su reporte mensual, la Cámara de Productores de Leche de la Cuenca Oeste de Buenos Aires (Caprolecoba), advirtió sobre una “necesaria recuperación del precio”, que debe lograrse “a la brevedad posible” y consideró que “no parece una utopía” que pueda darse, debido a factores de mercado que ya sacaron presión sobre todo en materia de los excesos de oferta.
Sobre ese punto, debe recordarse que 2025 cerró con la mayor producción de leche en una década y se prevé para el corriente ejercicio un nuevo incremento productivo.
La producción de leche no afloja: inició 2026 con más crecimiento y al borde de batir un récord
“Necesaria recuperación del precio, no parece una utopía. Desde fin de año, se redujo mucho la sobreoferta en el mercado interno, por la caída estacional de la producción y mayores exportaciones. El consumo no pudo bancar mayores precios, pero no desplomó las ventas”, repasaron desde Caprolecoba.
Y sumaron que el stock de las pymes queseras se redujo “a lo técnico”, mientras que entre las compañías grandes, “las que exportan y venían mejor paradas, bancan el rigor ‘macro’”.
En tanto, las industrias que vienen complicadas de antes, estarían saliendo del negocio, en un contexto en el que “a todas las asfixia el altísimo nivel de las tasas actuales”.
“En este contexto, resalta la persistente baja real en los precios y rentabilidad del productor, cosa que debiera revertirse a la brevedad posible. Y no parece una utopía”, insistió Caprolecoba.